Cómo ahorrar en tus vacaciones en Mallorca

Cómo ahorrar en vacaciones: el secreto está en el alojamiento

En un contexto en que los precios no dejan de subir, cada vez es más difícil poder disfrutar de unas merecidas vacaciones sin tener que renunciar al salario del último mes por el que tanto te esforzaste. Los billetes de avión, la habitación del hotel, esa cena que se va de las manos… el presupuesto destinado cuidadosamente a cada viaje nunca termina cumpliéndose. Siempre se queda corto, por desgracia. Eso es un problema. Pero dejemos las lamentaciones, vamos a centrarnos en este punto y a analizarlo a detenidamente:

  • En el vuelo, salvo que tengas gran flexibilidad de fechas –cosa que no se suele dar-, poco vamos a poder hacer.
  • En las comidas, sí, es posible pasar algo más de hambre o ir a sitios pensando más en el bolsillo que en el estómago; pero, al fin y al cabo, es una necesidad imprescindible. No podemos dejar de comer.
  • En el transporte, a no ser que dispongas de un amigo que se ofrezca a hacer de taxista o poseas un físico portentoso, estás condenado a abonar religiosamente las tarifas del transporte público.
  • Y así, un largo etcétera: el ocio, las compras… Por mucho cuidado que tengas, son gastos muy difíciles de evadir.

Como verás, hemos obviado el alojamiento. Y no, no es casualidad. Ante los elevados precios de los hoteles mejor situados o con más estrellas sí existe una alternativa real: las viviendas y los apartamentos vacacionales por días.

Cómo ahorrar en las vacaciones

Cambiando una habitación de hotel por un apartamento o incluso una casa no solo podremos obtener un beneficio a nivel económico, sino también algunos a nivel práctico: mayor flexibilidad tanto geográfica como temporal e incluso más intimidad y espacio. Aunque eso ya dependerá de los gustos de cada uno y del alojamiento elegido. Sobre eso no hay nada escrito; en lo que sí podemos ayudarte es en el proceso de selección, en los medios a tu alcance para conseguir tu residencia temporal al mejor precio.

Necesito unas vacaciones, ¿cómo lo hago?

Si ya has decidido que necesitas desconectar del día a día y tomar aire con unas buenas vacaciones, el siguiente paso será echarle un vistazo al calendario. Porque claro, cada uno tendrá una disponibilidad propia –a no ser que viajes solo-. Una limitación que sirve para bajar de las nubes y volver a la compleja realidad. Pero bueno, con unos cuantos malabares, es un escollo salvable.

Es hora de debatir el destino. La segunda parte del proceso y una de las más conflictivas: uno ya ha estado ahí, el otro ya ha visitado allá, un tercero que se queja por inercia… No es fácil; pero, al final, las ganas de viajar acaban imponiéndose al ego. Así que ya está decidido el cuándo y el dónde. Toca comprar los billetes. Hasta aquí, poca historia.

Ha llegado la hora de pensar en el viaje, en la hoja de ruta a seguir. Seguramente en lo primero en que penséis sea el alojamiento; aunque ¿por qué no lo último? Es decir, ¿por qué no definir primero el plan del viaje y buscar el hospedaje en base a él? Esta simple vuelta de tuerca tal vez te ayude a ahorrar también en el transporte –por no decir seguro-. Sea como sea, es el momento de volver a ponerse delante del ordenador y rastrear todas las ofertas habidas y por haber, lo hagas con o sin el plan ya establecido.

Si finalmente te decides por centrar la búsqueda en viviendas o apartamentos de particulares, lo primero que te va a llamar la atención van a ser sus precios. No solo por ser más o menos baratos o caros que los de un hotel o hostal, sino por su variedad. Podrás elegir el que más se ajuste a tu bolsillo y a tus necesidades. La otra alternativa –en la que igual no habías caído- es que, al poder contratarse por noches, podrás pernoctar en diferentes partes de la ciudad y adaptar tu alojamiento a la hoja de ruta que habías marcado antes de embarcar.

Sin embargo, ahí no acaba todo. Si, por las sorpresas que te da la vida o algún imprevisto, una noche necesitas un lugar donde dormir; con las aplicaciones móviles podrás reservar tu “alojamiento express” para que no tengas que dormir debajo de un puente ni tengas que pagar un sobreprecio por una noche en cualquier hotel de la zona.

 

Conclusión: cada vez es más difícil ahorrar estando de viaje, sea profesional o de ocio. El precio del transporte público sube, los billetes de avión son cada vez más caros, con la comida sucede lo mismo y los hoteles no son la excepción. Por ello, una alternativa a éstos últimos que ha ido creciendo en los últimos años ha sido el alquiler vacacional. Una opción que tal vez no conocías y que puede aportar grandes ventajas tanto económicas como logísticas. Ya se sabe que para gustos están los colores, pero de lo que no cabe duda es que se trata de una alternativa real a los hoteles. ¿Por qué no probarlo en tu próximo destino?

¿Tienes más consejos para ahorrar en vacaciones? ¡Cuéntanos!

 

 

 

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